Mi hijo no obedece

¿QUÉ SIGNIFICA «DESOBEDECER»? Juan pega frecuentemente a su hermana; Marta se niega sistemáticamente a obedecer las órdenes que se le dan; María tiene rabietas por casi cualquier motivo; Vanesa no parece oír nunca lo que se le pide. Los padres de Juan, Marta, María y Vanesa no se explican cómo sus hijos han podido salir tan desobedientes, con lo modositos que ellos eran de pequeños y lo buenos que son sus hermanos. La explicación que a menudo se dan estos padres son del estilo: «Tiene un carácter muy fuerte», «Es igual que su abuela», «Es como si nos la hubieran cambiado en el hospital», etc… Sin embargo, este tipo de explicaciones no aportan nada a la solución del problema (ni explican, en realidad, nada; sólo sirven para desculpabilizar a los padres o, en el peor de los casos, etiquetar al niño con un sambenito de desobediente del que le costará mucho desprenderse). Lo que los padres deben saber (y muchos lo saben ya por experiencia) es que el niño aprende y pone en marcha estos comportamientos porque, así, consigue, en la mayoría de las ocasiones, lo que quiere: después de chillar y patalear un rato, María logra que su madre le compre una caja de chicles; Juan consigue la atención de sus padres pegando a su hermana; Marta evita tener que recoger su cuarto y a Vanesa se le «olvida» hacer los deberes.

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