Psicogenealogía

Psicogenealogía

¿Qué es la psicogenealogía?

La psicogenealogía, síndrome del cumpleaños, secretos familiares, repeticiones, historia familiar… En este artículo, descubrirás en unos pocos puntos clave qué es la psicogenealogía, en qué consiste, quién la practica, cómo es una sesión típica y a quién va dirigida, para saber si este método terapéutico se corresponde con tus necesidades.

La psicogenealogía o análisis transgeneracional es un método terapéutico que pretende aliviar el malestar de la persona que lo consulta proponiéndole analizar la genealogía de la que procede para comprender mejor el lugar y las misiones que le han legado las generaciones de mujeres y hombres que le precedieron.

La psicogenealogía acepta la idea de que existe una transmisión de inconsciente a inconsciente y que las palabras traumáticas no dichas siguen actuando en el inconsciente de los descendientes mientras no hayan encontrado los medios para representarse de forma justa, ya sea a través de la palabra, la manifestación de emociones, la representación artística…

 Así, la psicogenealogía propone honrar a aquellos a los que se les debe la vida, devolviéndoles los dolores, los traumas, los patrones de pensamiento, de acción… en los que la persona ya no se encuentra hoy. Se trata, por tanto, de una búsqueda de emancipación, de individuación en el presente que el terapeuta le ayuda a conseguir.

¿En qué consiste exactamente esta teoría?

En cada familia, los acontecimientos vividos por los miembros anteriores dejan huellas a lo largo de las generaciones (muerte prematura, suicidio, abandono, etc.) y que pueden repetirse en lo que se conoce como «fechas de aniversario».

Por lo general, se trata de traumas, secretos o conflictos vividos por los antepasados de un sujeto que condicionan sus trastornos psicológicos, enfermedades o comportamientos extraños inexplicables.

La psicogenealogía sigue siendo ante todo un método terapéutico que se refiere a los datos genealógicos y al impacto psicológico en los descendientes.

Para comprender el orden genealógico y visualizar la propia posición en el sistema familiar, el dibujo del árbol genealógico (llamado genosociograma) es esencial, sobre todo para ver los vínculos transgeneracionales.

El principio de este método

El principio: descubrir los acontecimientos de nuestros antepasados que podrían tener una resonancia con nuestros propios problemas.

Pero, ¿cómo es posible que un hecho, feliz o desgraciado, del pasado, «escondido» además -por ignorancia o bajo el peso de un «secreto de familia»- tenga tales consecuencias varias generaciones después?

Cuando se prolonga a lo largo de dos o tres generaciones, este fenómeno de repetición puede explicarse fácilmente: por transmisión oral directa, por comportamientos visibles o por insinuaciones cuyo significado se puede intuir.

Pero en casos similares al de Francisco, donde los hechos han sido olvidados por todos, la ciencia guarda silencio.

En cualquier caso, esta técnica da resultados bastante sorprendentes y cada vez son más los terapeutas que la utilizan. Los médicos están incluidos. En Canadá, por ejemplo, el Dr. Devroede, cirujano del hospital de Sherbrooke, trabaja con sus pacientes para no programar su operación en un aniversario familiar: el día de la muerte de un abuelo, un divorcio, un accidente, etc.

Freud, Jung, Dolto…

En Tótem y Tabú, Sigmund Freud ya había mencionado la posibilidad de un «alma colectiva» en un intento de explicar una transmisión del inconsciente de una persona al inconsciente de otra.

Pero fue Carl Gustav Jung quien realmente abrió el camino a un enfoque transgeneracional con su teoría del «inconsciente colectivo» al que cada uno de nosotros tendría acceso. Después, Jacob Lévy Moreno, creador del psicodrama, Françoise Dolto, Nicolas Abraham, Maria Törok o Didier Dumas, desarrollaron teorías sucesivas y complementarias sobre la dinámica inconsciente de la familia.

Por ello, la psicogenealogía tiene la particularidad de integrar diferentes teorías, diferentes escuelas de pensamiento… Finalmente, es a la psicoterapeuta Anne Ancelin-Schützenberger a quien debemos el verdadero desarrollo de esta técnica.

Trabajando durante años con pacientes de cáncer, buscó en su historia familiar una posible «repetición» o identificación con un ser querido importante.

 El psicoterapeuta descubrió que su cáncer había comenzado a menudo exactamente a la misma edad que una madre, un padre, un abuelo, una tía o un primo que habían muerto de una enfermedad grave o de un accidente.

Para identificar y aclarar las coincidencias de fechas y edades entre varios miembros de una misma familia, creó el «genosociograma», un árbol genealógico formado por hechos y acontecimientos significativos, felices o desgraciados, registrados a lo largo de varias generaciones.

Cuando un problema tiene similitudes con uno ocurrido en el pasado, el psicoterapeuta lo llama «síndrome de cumpleaños».

¿Quién practica la psicogenealogía?

El terapeuta se denomina psicogenealogista o analista transgeneracional, ha recibido una formación específica en centros de formación certificados y se adhiere a un estricto código deontológico, sobre todo en lo que respecta a la gestión de los secretos familiares (que se solicitará en la primera consulta).

¿Cómo se desarrolla una sesión de psicogenealogía?

Lo más frecuente es que la persona que consulta llegue con una pregunta concreta, una dificultad que le preocupa en su vida cotidiana: dificultad para formar una pareja, dificultades sociales o profesionales recurrentes, etc.

El practicante centra su trabajo en este cuestionamiento, la búsqueda personal en el aquí y ahora. Tras una anamnesis (una especie de biografía discutida), utiliza medios como el dibujo, la puesta en escena de figuritas, tarjetas gráficas, la puesta en movimiento del cuerpo… para ayudar al paciente a proponer una primera representación de su familia.

Muy rápidamente, la persona elabora un genosociograma que es una instantánea del inconsciente familiar que lleva el individuo, de un cierto determinismo. Esto se hace de memoria, intercambiando con el practicante e inicialmente a través de cuatro generaciones, es decir, hasta los bisabuelos del paciente.

El estudio del genosociograma sirve para remontarse a la historia familiar, para tejer vínculos entre el pasado y el presente y así comprender mejor el origen del sufrimiento del paciente.

La diferencia con la terapia clásica es que uno acude a la consulta con toda su familia ascendente y sus contemporáneos. Al principio puede haber un conflicto de lealtades familiares para el paciente.

¿Cuánto dura la terapia?

La modalidad de las sesiones varía según los profesionales, las sesiones son regulares pero no semanales (cada quince o tres semanas) y generalmente duran una hora y media. Se utilizan unas diez sesiones para evaluar el primer problema.

La historia de la psicogenealogía

La psicoterapeuta Anne Ancelin-Schützenberger permitió teorizar y desarrollar este método terapéutico en Francia en los años 70 e inventó el genosociograma (un diagrama con códigos gráficos propios que asocia la genealogía familiar con el entorno histórico, sociocultural y económico). Al mismo tiempo, Françoise Dolto, Didier Dumas, Nicolas Abraham, Maria Torok… exploraron varios aspectos de la disciplina en su práctica psicoanalítica

Vídeo sobre la Psicogenealogía

Vídeo sobre la Psicogenealogía, del canal de :

Pablo Moraga: Soñando Libre